Gaceta impersonal 7
Nos quedamos en la casa, hay alerta volcánica. Ahora entendemos el polvo blanquecino sobre nuestra ropa, cara y cabello. Somos mexicanos, nos cansamos de la cotidianeidad. Jugamos a decir que se nos antoja ingenua la realidad.
Preparo café. Prendo un cigarro y miro por la ventana. Ruido de televisión: volteo, tú enajenado en el fut. Yo, viendo por la ventana.
Me dejo caer un tirante de la blusa, me divierte. Me quito la blusa, senos al aire. No has volteado y ya sólo tengo calcetines puestos.
Camino—intentando lucir felina—y el gato cree que estoy jugando. Me paro enfrente de la tele. Por tu posición, mi pelvis queda a la altura de tu cara. Tu cara que tenía tus ojos que decían muchas cosas.
La fricción de la piel contra la alfombra produce un rush. Te aprieto más con las rodillas. No te soy fiel pero siento la lealtad crecer. No te interesa saber. No soy tan interesante como el fut, más bien yo soy como interactiva.
Terminas mientras pensaba en descongelar los filetes. Sólo tenemos cebolla y ajo, habrá que ingeniárnosla. Cocino desnuda y con mandil. Soy tu muñeca que desvistes. Soy tu Barbie a la que sí se le bajan los calzones.
m. josé.






